martes, 18 de septiembre de 2018

Algunos aspectos clínicos de los transtornos delirantes

En el  trastorno delirante paranoico, el enfermo está habitualmente convencido de que es perseguido por la calle o de que es espiado  -o de que puede serlo- o de que va a ser dañado por alguna persona, aunque pueden existir otras temáticas.

José Salaver y otros, en "El transtorno delirante.Revisando los aspectos de la paranoia" afirman :

"Enumerando las características semiológicas del delirio en el trastorno delirante observamos:
En cuanto a su evolución, se trata de un delirio crónico, de comienzo insidioso y progresivo (ge neralmente en la edad media de la vida), con alternancia de períodos de mayor y menor actividad delirante, pero sin perder esa actividad en ningún momento.
En su origen es primitivo o primario sin ninguna otra alteración física o mental que lo haya provocado. 
Surge a partir de interpretaciones del sujeto. Se basa en unos fundamentos erróneos y no se      modifica con la argumentación lógica. Es incorregible, irrebatible e ininfluenciable". 

Por lo tanto es inútil intentar ponerlos en razón u oponerse a su discurso.

"Desde el punto de vista de su estructura, es bien sistematizado, goza de coherencia interna, está bien organizado y es de apariencia lógica y verosímil.
En cuanto al contenido, se desarrolla en torno a un tema uniforme (generalmente una sola idea
en número), con una tonalidad afectiva de la idea en función del contenido del delirio. 
Resulta en ocasiones contagioso por lo que puede extenderse o transmitirse a otra persona 
(folieà deux) o incluso grupos de personas. Esta inducción a terceras personas suele deberse a la verosimilitud de las ideas delirantes y a los elaborados y convincentes razonamientos de los
pacientes paranoicos. 
No hay deterioro de la personalidad del sujeto o éste es mínimo, con evolución a largo plazo con indemnidad de las capacidades ejecutivas y el afecto. La vida del paciente puede no obstante verse gravemente alterada en función del tipo de delirio que puede influir intensamente en su funcionamiento habitual."

(extraído de: " https://www.researchgate.net/profile/Luis_San/publication/237358989_El_trastorno_delirante_Revisando_los_aspectos_de_la_paranoia/links/00b7d51e7953bbcccd000000/El-trastorno-delirante-Revisando-los-aspectos-de-la-paranoia.pdf"


Debe destacarse pues el hecho de que el delirio paranoico  puede ser convincente y tener una estructura tal que sea capaz de "contagiar" a otras personas, las que pueden terminar incluyendo dentro de sus convicciones el contenido delirante de estos individuos, y de ese modo se hacen partícipes de sus emociones negativas,  antipatías y rivalidades,  pues creen en las expectativas de daño que manifiesta el enfermo las cuales son obviamente ilusorias.

Vale lo que afirmamos en la entrada anterior:
"Dado que el enfoque clínico necesariamente se centra en la persona enferma, no se suele poner énfasis en este aspecto en el que estos enfermos, afectan directamente a  individuos "normales". Éstos deberían ponerse a cubierto ante personas que manifiesten síntomas como los enumerados arriba, por ejemplo expresando repetitivamente quejas monotemáticas  que no puedan ser rigurosamente comprobadas, descalificaciones, burlas , ideas persecutorias, expectativas de dañoy aversiones hacia personas cuya reputación y vida real les es desconocida,  so pena de caer en la injusticia, salvo, claro está, que esto no les importe en lo más mínimo.

Deberían advertir que esta relación con este tipo de enfermos ,  simplemente es generadora de todo tipo de emociones negativas - que no estaban presentes antes de el contacto con ellos- con las que una persona de bien puede quedar impregnada.
También , y antes que todo, deberían poner a cubierto a sus hijos, dado que los niños tienen tendencia a actuar por imitación: deben reconocer la gravedad que implica poner a sus hijos en contacto directo con estos pacientes.

Es responsabilidad del núcleo colectivo, tomar en forma madura y serena las medidas necesarias que minimicen las repercusiones de las emociones negativas de estos personajes, revisando la pertinencia del vínculo o su intensidad.

Aurens Janma.
Centro de Estudios Psicológicos.
Ciudad de México.



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