martes, 18 de septiembre de 2018

El odio repentino, la difamación,la descalificación, la crítica y la burla como formas extremas e inusuales de manifestación de una histeria..

 

La aversión repentina, el odio,la difamación,  la crítica constante, los intentos de descalificación ,los insultos a espaldas , la burla y el bullyng  no suelen ser factores psicológicos vinculados a la histeria. Sin embargo veremos abajo cómo la persona aquejada de esta patología ,en algunos casos, puede efectivamente tomar por esos caminos reñidos con la moral y las buenas costumbres y que una vez transitados, la definen absolutamente y la sitúan  en el área misma de la maldad. El análisis que sigue pretende centrarse en este subtipo de personas y no en la histeria común - que es citada aquí como referencia y antecedente-, cuyo enfoque escapa de las intenciones de este trabajo.Queda claro que los aspectos negativos señalados arriba  en negrita no son el camino de la mayoría de los pacientes aquejados de esta patología ni, obviamente,  su única fuente.

La histeria es una patología conocida desde tiempos ya remotos. Estadísticamente es más frecuente en mujeres que en hombres  ( la relación según algunos autores es de 4:1).
Vayamos directamente a los criterios más salientes de esta patología, que hacen bastante fácil el reconocimiento de estas personas.
 Los supuestos personales a la base de la histeria serían fundamentalmente de dos tipos (utilizando  las definiciones de Ellis, 1962):
1- "Necesito de la aprobación de la gente importante en mi vida, de su afecto, amor y cariño" (NECESIDAD AFECTIVA).
2- "Las condiciones en las que vivo deben de estar dispuestas para que consiga prácticamente lo que quiero". (BAJA TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN)”
(«TRASTORNOS HISTÉRICOS: NEUROSIS HISTÉRICAS», s. f.)

Otro autor (Juan, «Adicto a la gente».) señala:

Características de la histeria
La nula tolerancia al abandono y el miedo a no-ser (la necesidad de ser tenida en cuenta junto al miedo al compromiso) conforman las características fundamentales de estas mujeres:

1. Dependencia emocional. Tienen una necesidad imperiosa de “colgarse de alguien”. Para conseguirlo recurren a:

2. Un impulso irrefrenable de llamar la atención. Si no lo consiguen, vendrán las tan temidas pataletas. Dependiendo del entorno en que se muevan, llamarán la atención de determinada manera: pueden ser las más religiosas o puritanas, en un determinado medio, o hipersexuales y amorales en otro. Lo que haga falta para conseguir la aceptación.

3. Su primer arma siempre es la complacencia. Intentan dar todo lo que suponen que lo demás quieren. Sólo si no lo consiguen complaciendo echarán mano del chantaje e incluso la violencia. Con los hombres son seductoras y exhibicionistas, con las mujeres, sufridoras y teatrales.


4. Percepción interesada: sólo ven lo que quieren o les interesa ver. No hacen introspección, odian mirarse a sí mismas. Actúan para atraer la atención y retenerla. Son actrices que hacen el papel que necesitan en cada momento, pero sólo son actrices, detrás del personaje no hay nada más. Esto nos lleva a otra característica:

5. Paradojas continuas . De un gran y salvaje apego pueden pasar al más despiadado odio en la ruptura. Para ella el universo es tal y como lo percibe en un momento dado y en su estado de ánimo actual. Lo que hoy es blanco, mañana es negro con la misma certeza.

6. Relación de pareja muy difícil, imposible de comprender por el compañero. Hay una necesidad enfermiza de ser amada, pero la supuesta necesidad de dotar de seguridad a la relación se ve continuamente sorprendida por una necesidad paradójica de poner a prueba continuamente esa relación. Recelan continuamente de la sinceridad del sentimiento del otro e incluso necesitan demostrar su hipocresía. Imploran y suplican depender del amor del compañero y a la vez verifican que a ese amor le falta alguna cualidad esencial. Pasan del “no puedo vivir sin ti” al “tu amor no es bueno”. Del amor más teatral al odio más vengativo. Divorciarse de una mujer histérica puede llegar a ser terrible. Muchas de las falsas denuncias de malos tratos y de los “raptos legales” de hijos proceden de mujeres así.

9. Suelen buscar un cierto tipo de hombre: maternales. Están siempre a su disposición, siempre la comprenden. Son fácilmente manipulables y se convierten en los voceadores de su dolor”   


Dejo claro que debí dejar en la cita anterior las referencias de género del autor, pero no las comparto. La histeria, aunque menos frecuente, se presenta también en  hombres. En ese sentido, por ejemplo, puede afirmarse también que "para una mujer, divorciarse de un hombre histérico puede ser terrible"

También se afirma: " El psiquiatra Patricio Vidal ratifica que para una persona histérica es fundamental ser el centro de atención, pero como tiene cierto vacío interior, traduce esto en incapacidad para relacionarse sentimentalmente. Ello representa un obstáculo notable pues, afirma el especialista, "el amor no debe ser objeto de negociación, sino que tiene que ser directo e incondicional".
Las personas histéricas no sólo se visten llamativamente para atraer las miradas, de vez en cuando tratan de aparecer como personas que realizan actos caritativos. Lo particular de esta conducta es que no actúan desde el anonimato, sino que desean tener la mayor divulgación posible."(«Histeria», s. f.)

"Cuando se expresa o habla lo hace de forma exagerada, llamando la atención, se queja permanentemente con exageración emocional, expresa sus emociones desde un rol de víctima. Hay una tendencia a la mentira constantemente...el dominar, el explotar y el manipular al otro son sus estrategias"(histeria - Psicología U. Autónoma.)

Muchas personas histéricas tienen como carta de presentación el hecho de que  donde quiera que vayan hacen uso de un parloteo continuo - y para la mayoría, insoportable-  que debe ser sufrido por los demás y cuya temática predominante está centrada en las supuestas desgracias y desdichas de las que están siendo o fueron víctimas, acusando a unos y otros, intentando con esto hacerse del centro de todas las reuniones, para desgracia de los otros concurrentes.También cuentan obviamente anécdotas jocosas vinculadas a datos de su vida personal con la intención de cautivar la atención del auditoriocon su personalidad histriónica; Es claro que estas características en sí mismas pueden ser normales, pero en el caso de la histeria lo que denota la patología de estas y todas sus conductas, son las cualidades de  invariabilidad y permanencia; Nunca dejan de presentarse de esta forma;
Clásicamente se dice que "no dejan siquiera pasar un aviso", entre otras cosas porque sólo se interesan en sí mismas. Poco le interesa realmente la suerte de la persona a la que le habla; No digo interlocutor pues no hay interlocutor sino sólo un orador. Cuando una persona  intenta hablarles jamás escuchan, sólo les interesa expresarse: cortan la conversación y vuelven a hablar de ellos mismos, etc; se suelen retirarse radiantes de una reunión o un encuentro casual ,dejando al auditorio exhausto.

También, dado que no pueden ocuparse de  su frustración y sensación de minusvalía -jamás admitirían estos hechos-, viven ocupándose de lo que le sucede a otros, escapando así de la visión que los enfrentaría a sí mismos, con lo que se convierten fácilmente en el o la "chusma del barrio". Las personas "chusmas "  son las que continuamente transmiten o dicen chismes según la Real Academia Española: o sea, comentarios con los que, de útimo,  se pretende indisponer a unas personas con otras; la intención secreta o a viva voz es que se genere animosidad en contra de la persona criticada o aludida. Así, intentan formar "sociedades empáticas" manipulando a sus interlocutores intentándose situar con esta conducta en una posición de privilegio acorde a sus necesidades narcisistas. La envidia, que jamás admitirían obviamente ( recordar que no toleran la frustración), suele estar en la base misma de estas críticas o burlas.(«Chismes, ¡sálvese quien pueda!», s. f.)

 EL TRASPASO DE LA LÍNEA ROJA

Como vimos arriba,las bases caracterológicas de estas personas en ocasiones la hacen tomar rumbos  mucho más dramáticos y dañinos. Las inducen a "traspasar la línea roja".

La constante crítica, burla o descalificación de alguien - en general como vimos, de muchos y acorde al que le toque el turno-,son la expresión de su envidia basada en sentimientos de frustración, carencia afectiva, déficit de autoestima.  Son un síntoma que revela la imposibilidad que tienen estos sujetos de reconocerse tal cual son, o sea básicamente un mecanismo a través del cual estos enfermos escapan de sí mismos.

Mediante  la descalificación, burla o bullyng , realizados a veces en forma jocosa, el histérico que "ha pasado la línea roja" se intenta colocar en una posición de privilegio, necesita verse  y que lo vean superior  a la persona criticada o denostada; este es el único hálito vital para su autoestima herida: el sentirse superior y el intentar que los demás lo reconozcan.

Cuando se "pasan de rosca" todos son criticados por estos personajes y todo el material del que disponen es utilizado a espaldas de todos sus vinculos, aún de sus amistades más íntimas si las tienen; recuerdo el caso de una señora de procedencia española que en un breve período que se enemistó con su amiga se encargó de criticarla atrozmente y de difundir a voces con gran sarcasmo los detalles de la sexualidad de su amiga e incluso de algunas extrañas  costumbres sexuales de su ex pareja. Tiempo después , se las veía juntas nuevamente; Otro tanto hizo con una señora extranjera a quien acusó ante muchas personas de traficante de drogas aunque más tarde cosechó su amistad.  Es muy probable obviamente, que en ambos casos las "amigas" ni siquiera sospechen de lo que esta enferma es capaz. 

En ese sentido ya vimos como pueden pasar de amor  o de la amistad al odio en forma repentina.
Muchas veces el pretexto de su odio  es considerar que han sido objeto de un daño  ejercido por un tercero.
En realidad no les interesa si esa persona ha tenido o no responsabilidad alguna en el hecho; es una oportunidad para nuevamente  asumir una postura de víctima -que debe ser contemplada por los demás-  lo que alimenta su necesidad inagotable de protagonismo. Para difamar no dudarán en inventar, mentir y deformar la realidad con toda clase de calumnias. No les importará si por detrás hay una familia respetable ni de qué manera puede influir tales comentarios en sus hijos - si los hubiera-.

El derrumbe de la base de operaciones .
Esto sucede especialmente si se viera afectada en alguna situación que le quite el intento constante de llamar la atención; por ejemplo, habiendo sentido siempre repulsión por los animales,  es posible que en algún momento se "construya una personalidad" que incluya amor a algún tipo de mascota; se preocupará de difundir excesivamente esta nueva situación con fines protagónicos; lo mismo sucede con algún tipo de postura solidaria o caritativa; a este respecto, (C & M, 2009) "esta  máscara del histérico es un mito" : con el hecho de demostrarse  caritativo, amante de sus mascotas, inteligente,competente,solidario, etc-  ,  intenta apartarse de la vivencia de soledad,minusvalía y  rechazo. (véase además arriba la cita referente al psiquiatra Patricio Vidal).

Se trata de una base de operaciones desde la que desarrolla su rol protagónico, construcciones falsas hechas en base al narcisimo y su necesidad centrípeta ; si este constructo se viera dañado o amenazado, le sería imposible considerar racionalmente el problema y valorar cual fue su real responsabilidad en el hecho , analizando debidamente las causas del mismo.
Esto no le es conveniente pues le impediría el surgimiento del repentino odio -siempre vociferado a diestra y siniestra-  que , nuevamente,  utilizan para reforzar su postura de víctima.

Recordar que una de las bases de este transtorno es la intolerancia a la frustración. Una persona de este tipo prácticamente nunca se retracta y mucho menos se arrepiente. No le interesa ver su responsabilidad sino utilizar el incidente  para victimizarse, transmitirlo, generar alianzas empáticas basadas en la compasión o lástima, en las cuales la otra parte ha sido indefectiblemente engañada y manipulada.

Debe tenerse presente que para lograr sus fines estos enfermos suelen acudir a la exageración y a la mentira, adoptando características  por momentos similares a lo delirios persecutorios (véase la próxima entrada) ;en ocasiones directamente la persona histérica delira ( delirio histérico).
A ese respecto se afirma:"Para Follin, la fragilidad de la personalidad de estos sujetos es una condición necesaria pero no suficiente para que estos delirios sobrevengan: una personalidad marcada por la neurosis, la inestabilidad y la hiperemotividad. Son sujetos que en ciertas situaciones se hallan imposibilitados de sostener su papel y su personaje. Ciertas situaciones o acontecimientos desencadenan el delirio en función del modo en que la persona se siente subjetivamente agredida y no en función de la gravedad objetiva de los mismos. Es un drama que pone en juego la "identidad del sujeto".(«Aspectos teóricos y conceptuales del delirio histérico - Artículos - IntraMed», s. f.)

Debe destacarse pues el hecho de que ya sea por mentiras o por delirio, el histérico puede ser convincente  y capaz de  "contagiar" a otras personas, las que pueden terminar incluyendo dentro de sus convicciones el contenido ideatorio falso de estos individuos;  han caido en su trampa al ser convencidos de la expectativa de daño que tienen estos enfermos,  y al considerarlos reales víctmas, de modo que se hacen partícipes de sus emociones negativas,  antipatías y rivalidades.


Por los motivos enumerados arriba, su historia los delata como  denunciadores seriales, con lo que intentan mantener su status de víctima continua, y llamar así la atención indefinidamente. A su vez , es una forma con la que conjuran su soledad -fruto del rechazo ajeno que tarde o temprano van generando en su camino- así como el aburrimiento.

Sin embargo en ese sentido, en su relación han aportado demasiados datos de sí mismas, los que las vuelve muy vulnerables a un contraataque.


Cuando adoptan toda esta caracterología,  estos enfermos pueden ser vistos por algunos como la encarnación de la maldad humana, revestidos de intentos de seducción, de búsqueda de afecto, buenos modales, vestimenta excesivamente prolija , histrionismo y buenos perfumes - que son , nuevamente máscaras que esconden su real naturaleza. Véase la paradoja. (Por supuesto que queda bien claro que esos ornamentos y modismos refinados en otro contexto no implican ninguna anormalidad)

Todo esto las hacen personas desdichadas, que como ya vimos, han cosechado una soledad reactiva al rechazo del entorno y de los suyos, sólo disimulada apenas por pequeñas alianzas empáticas y -por todo lo visto- patológicas.

Suelen ser toleradas simplemente por piedad o por personas con baja autoestima,superficiales o igualmente aquejadas de soledad,  a quienes no tardará en manipular y criticar ferozmente a sus espaldas.

La psiquiatra M.S. Humbert, (Humbert, s. f.,  en su artículo "psicopatología de la maldad" describe las características psicológicas de los personajes que encarnan la maldad humana;Se refiere a casos extremos; sin embargo los distintos grados de maldad, cualquiera sea su causa, comparten a menudo mucho de estos rasgos; La Dra. Humbert  afirma que los individuos malvados presentan los siguientes rasgos


  • La intolerancia. Suelen ser personas que no respetan las opiniones de los demás, porque están llenas de prejuicios. Reaccionan de forma agresiva o resentida y también suelen tener un matiz sexista en sus actitudes.
  • La seducción. Curiosamente estas personas pueden mostrarse encantadoras, sobre todo al inicio de las relaciones, cuando quieren encandilar a su víctima.
  • El autoritatismo. Suele ser un rasgo que va unido a la intolerancia. Pueden presentar cierta obsesión por mantener un orden (en todos los sentidos) pero desde su punto de vista subjetivo, es decir, en función de su criterio. Expresen cólera con facilidad si se les lleva la contraria.
  • Rigidez. Como persiguen su única verdad, no es fácil que dialoguen o que puedan conciliar o consensuar, todo lo que no encaja con su pensamiento está mal.
  • No hay término medio. Tiene que ver con lo apuntado anteriormente sobre la rigidez, las cosas están bien (las suyas) o mal (las de los demás) sin matices de grises.
  • El chantaje emocional. Son personas muy habilidosas en incomodar y culpabilizar a los demás, especialmente a las víctimas de su chantaje. Pueden hacer que la otra persona se sienta mal por cosas que no ha hecho o que ni siquiera están mal.
  • Nula autocrítica. No saben encajar las críticas, ni la más nimia, ya que puede ser percibida como un ataque a su identidad, nunca se plantean la posibilidad de que se trate de una aportación constructiva.
  • Crítica hacia el resto. Estas personas critican a los demás con gran facilidad, buscando los defectos de los otros o inventando una debilidad para que la víctima se sienta mal; se trata de acciones orientadas al sometimiento del otro.
  • Cambios frecuentes de humor. Volubilidad es la constante.
  • Susceptibles. Se sientes ofendidos con mucha facilidad.
  • Aislamiento de sus víctimas. Pueden desconectar a su víctima de su familia y amigos, ya que lo que busca el abusador es la sumisión total.
  • Crueldad o insensibilidad. No requiere más comentarios.
  • Falta de arrepentimiento.
  • Mentiras. Como se trata de personas manipuladoras no son honestas en absoluto.
  • Controladoras. Tienen la necesidad de sentirse superiores y controlar a los demás.
  • Falta de control emocional. Sobre quien no tienen control es sobre si mismos, se comportan de manera impulsiva, sin reflexionar sobre su vida interior.
  • Victimismo. Como siempre están culpando a los demás de sus propias acciones, adoptan un rol de víctima, esto es las acciones de daño psicológico son constantes pero no siempre serán directas, muchas de ellas vienen enmascaradas por un falso victimismo."
Es muy claro que concuerda con lo expresado arriba.
Breve mensaje a los vínculos.

Por fin, a los incautos que no advierten todo esto y se les haya “colgado” una personalidad de este tipo - o sea sin notarlo han sido "parasitados"- sólo es posible sugerirle que se aparten o al menos que no se identifiquen con sus dichos. Deben tener en cuenta que mañana , repentinamente, pueden ser objeto de sus críticas despiadadas - y que seguramente además  ya lo hayan sido-, que si bien no tienen valor alguno en sí mismas, implican que se ha traicionando su buena voluntad, su solidaridad , amistad o su compasión.

Dado que el enfoque clínico necesariamente se centra en la persona enferma, no se suele poner énfasis en la dimensión del daño directo  que estas personas realizan no ya  la persona criticada o denostada  sino a los propios vínculos del enfermo. Éstos deberían ponerse a cubierto ante personas que manifiesten síntomas como los enumerados arriba, por ejemplo expresando repetitivamente quejas monotemáticas  que no puedan ser rigurosamente comprobadas, descalificaciones, burlas y aversiones hacia personas cuya reputación y vida real les es en última instancia desconocida,  so pena de caer en una postura injusta.  Deben aprender a desvalorizar interiormente  los dichos de estos personajes y advertir que una relación de este tipo simplemente es generadora de emociones negativas  con las que una persona de bien puede quedar impregnada .  A veces es preferible momentáneamente sentir el vacío de una rotura vincular antes de caer en las redes de estos personajes.

También deberían poner a cubierto a sus hijos, dado que los niños tienen tendencia a actuar por imitación, repetir frases, incorporar modismos, formas de ser: deben reconocer la gravedad que implica poner a sus hijos en contacto directo con estas personas.


La histeria común puede mejorar con psicoterapia (Braier, s. f.). Asimismo, su abordaje exige de una buena dosis de comprensión y del apoyo del colectivo implicado en el caso clínico.


Pero cuando se ha traspasado la línea roja, es probable que no haya retorno y es responsabilidad individual y del núcleo colectivo, tomar en forma madura y serena las medidas necesarias que minimicen las repercusiones de las emociones negativas de estos personajes  revisando la pertinencia del vínculo o al menos su intensidad.

Aurens Janma.
Centro de Estudios Psicológicos.
Ciudad de México.



Bibliografía:  

- TRASTORNOS HISTÉRICOS: NEUROSIS HISTÉRICAS. (s. f.). Recuperado 3 de junio de 2018, a partir de http://www.robertexto.com/archivo15/trast_histericos.htm 

-   -Juan. (2009, febrero 1). Adicto a la gente: Personalidad histérica. Recuperado 3 de junio de  2018, a partir de http://adictoalagente.blogspot.com/2009/02/personalidad-histerica.html

 -   -Histeria: cuando falta amor. (s. f.). Recuperado 4 de junio de 2018, a partir de http://www.saludymedicinas.com.mx/centros-de-salud/salud-mental/articulos/histeria-cuando-falta-amor.html
  

     -C, B., & M, L. (2009). ALGUNOS LINEAMIENTOS ACERCA DEL DIAGNOSTICO DE UNA ESTRUCTURA HISTÉRICA ABORDAJE DESDE EL PSICOANÁLISIS. Ajayu Órgano de Difusión Científica del Departamento de Psicología UCBSP, 7(2), 213-240.

 - -  Braier, E. A. (s. f.). De la psicoterapia de la histeria (Freud, 1895) a la psicoterapia focal psicoanalítica, 11.
-
-Aspectos teóricos y conceptuales del delirio histérico - Artículos - IntraMed. (s. f.). Recuperado 19 de septiembre de 2018, de https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=34660-

-Chismes, ¡sálvese quien pueda! (s. f.). Recuperado 25 de diciembre de 2018, de https://saludymedicinas.com.mx/centros-de-salud/salud-mental/articulos-relacionados/chismes-salvese-quien-pueda.html
 -Humbert, D. (s. f.). La psicopatología de la maldad. Recuperado 22 de septiembre de 2018, de http://www.drahumbert-psiquiatria.es/la-psicopatologia-de-la-maldad/


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